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viernes, 6 de enero de 2012

AVES

L
LORO AZUL
Temprano en la mañana, cuando el sol se despereza y extiende su cálido manto anaranjado por toda la serranía beniana, las diferentes bandadas de loros y guacamayos se adueñan de las copas de los árboles para
despertar con sus chillidos estridentes a los diversos moradores de la selva.
De par en par, las parabas Barba Azul van tomando posesión de sus ramas asignadas y desde allí contemplan seguras la vastedad de su territorio. Orgullosa de su porte y de la elegancia de su plumaje, una pareja de estos papagayos inicia puntualmente la extracción matinal de los piojos. Con sutileza y dedicación, la hembra del Barba Azul acicala una a una las plumas desaliñadas del macho. Ambos parecen tomar conciencia
 
de su condición angustiosa de especies endémicas y en peligro de extinción.
"Como se sabe, la paraba Barba Azul es una especie endémica de Bolivia y restringida al departamento de Beni. Además, está considerada como una de las especies de aves más amenazadas del mundo por la BirdLife International 2000 y figura en la categoría de peligro crítico de extinción, bajo el criterio de la lista Roja de la IUCN (BirdLife International 2000). A pesar de que la especie está bajo protección de la legislación boliviana desde 1986, así como de la "Convención Internacional sobre el Tráfico de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (CITES), su población ha disminuido considerablemente desde su redescubrimiento en las pampas de Beni en 1992", agrega el profesional cruceño.
De esta manera, las parabas Barba Azul no sólo deben hacer frente a susdepredadores naturales y a las inclemencias del tiempo que son orden y ley de la madre naturaleza, también tienen que
 
soportar un sinfín de problemas que les ocasiona el hombre con su mano dañina.
"En este momento se calcula que existen unos 200 individuos de papagayos Barba Azul. El tráfico ilegal de estos animales, sumado a la tala indiscriminada de los bosques donde habitan, constituyen las amenazas más serias para esta
 
especie", complementa Isabel Gómez, encargada de la Sección de Ornitología de la Colección Boliviana de Fauna.
a paraba o papagayo Barba Azul (Ara glaucogularis), que se expone como mercadería de lujo en la feria 16 de Julio de la ciudad de El Alto, está clasificada como una de las 14 especies de aves endémicas que viven en Bolivia. Desde hace unos años, la población de estas aves ha ido descendiendo de manera alarmante y su sobrevivencia depende única y exclusivamente de la solidaridad y comprensión del hombre.
Un país privilegiado en Avifauna
Bolivia se encuentra entre los 10 países del planeta con mayor diversidad de avifauna. Desde la altura de sus mesetas andinas, pasando por sus valles meridionales, hasta llegar a los calidos llanos del Oriente, el territorio boliviano alberga 1.400 especies de aves, de las cuales, y como se menciona con anterioridad, 14 son endémicas y sólo pueden ser vistas en la maleza de los bosques húmedos, en la llanura de las serranías y en la vegetación escasa de los valles secos interandinos de este país sudamericano.
Pero no todo lo que brilla es oro, ya que estas joyas aladas no tienen la oportunidad de ser apreciadas y protegidas por la población boliviana. A menudo, en el sur del departamento de Cochabamba, la paraba Frente Roja (Ara Rubrogenys) debe sortear con destreza constante las piedras que salen disparadas desde las hondas de los campesinos. Si el labrador tiene puntería y da en el blanco, el ave regresará a su nido tuerta o con una de las patas contraídas; y si la suerte decididamente no acompaña a la paraba, los pichones del nido morirán de inanición ante la ausencia definitiva de la madre.
 
 
El Ara Rubrogenys comparte su hábitat con algunas comunidades de campesinos que utilizan la tierra del valle seco para sembrar maní, maíz y otros cereales, los cuales forman parte de la dieta básica de esta paraba. Normalmente, la bandada de papagayos acude a estas plantaciones para buscar su alimento y es en ese instante cuando entran en conflicto con los hombres. Éstos creen que los loros de cola larga son una plaga a la que se debe combatir y eliminar de una buena vez.
De esta forma se viene librando una guerra sin cuartel contra esta especie pequeña de papagayo que vive en los valles secos de Chuquisaca y Cochabamba y en la región oeste del departamento de Santa Cruz. Si las autoridades bolivianas, junto a las distintas comunidades de campesinos, no solucionan el problema de la paraba Frente Roja, los días de este atractivo ejemplar de cabeza escarlata pueden estar contados en la zona central de Bolivia.

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